The Silence of God

Cuando Dios guarda Silencio

" El no está obligado a sastifacer nuestras demandas, ni a cumplir con nuestros tiempos y requerimiento. Necesitamos entender que Dios, no una lamparita que la frotamos y sale el Genio, concediendo tu deseó, ni mascota que hace lo que el amo demanda. "
Dios no actúa según nuestros caprichos, no es una posesión particular, ni un solucionador de problemas o un consuelo instantáneo en tiempos de necesidad.
Dios es el Creador del universo, y Señor soberano de todo lo que existe. El tiene su agenda y tiempos, sus propios planes para nosotros. Porque Dios, que es perfecto, sabe que es lo que más nos conviene.
Dios tiene su propio tiempo y métodos de revelarse a las personas. Dios es soberano, y tiene un conocimiento total e infinito ( El es Omnisciente) de nuestras necesidades, circunstancias y motivaciones. Un conocimiento mucho más profundo que el nuestro. De modo que el hace su Aparición en su tiempo perfecto , y según su sabiduría infinita.
Hasta que le buscamos con la actitud adecuada. ( Es que Dios quiere una relación, una amistad íntima y no ser a la última persona que acudes ) Quiere una relación y comunión, más que una simple transacción. El anhela que nuestro corazón como hijo sepamos dárselo y no tan solo que le utilicemos.
Dios actúa según sus planes perfectos que El ha diseñado para nuestra vida. El silencio es una forma de hacer su trabajo. Es el lugar en el que Dios nos espera, para que logremos escucharlo a Él, en vez de escuchar el ruido de nuestra propia voz. La invitación está, es El y vos, en intimidad.
El silencio de Dios tiene el poder de abrir un espacio en el interior de nuestro ser, e ir más profundo, hasta que Dios pueda hacer morada en nosotros. Para romper toda agenda personal, deseos, motivaciones y colocar en nuestro corazón toda nuestra atención a El.

El silencio de Dios es donde aprendemos quienes somos y dónde están nuestras motivaciones, es probado nuestro corazón, si son geninuo o no, nuestras peticiones.
Dios es especialista en hablar a través del lenguaje del silencio.
En el silencio, debemos entregarnos a el. Pero sucede que nosotros, nos dejamos llevar por el ruido de este mundo, nuestras actividades, planes personales, demasiados pensamientos en nuestra cabeza o simplemente , no lo dejamos hablar.
Por eso, llega un momento dónde El permite circunstancias dónde quedamos en la deriva, sin apoyo, sin nadie a nuestro lado y nos lleva al desierto, al valle de lágrimas, para hablar a nuestro corazón.
No desesperé cuando Dios no responde en el tiempo tuyo, el reloj de Él, es diferente. Dios no se demora, el sabe como, dónde y cuando debe actuar. Pero a la vez quiere enseñarte, para que madurez y seas preparado para tener mejor provecho en este mundo. Debes confiar en Él.
San Ignacio de Antioquia, lo expresa de esta forma clara y Elocuente " Quien ha comprendido las palabras del Señor, comprende su silencio, porque al Señor se le conoce en su silencio "
Nunca te dejará, siempre estará.